Un sex-shop de Second Life demanda a un jugador

SecondLifeYa dije que estaba pensando en poner una asesoría en Second Life, y no iba desencaminado. El único problema es que este pleito se va a ventilar en un tribunal del mundo real, en Florida. He leído en Vnunet que un propietario de un sex-shop virtual ha demandado a otro jugador porque vendía “aparatitos” cuyo diseño le pertenece. Claro, pierde ventas el amigo, y como en la vida real, toca demandar si uno quiere hacerse respetar. También aparece el asuntillo enWired.

En Second Life se ganan buenos dólares haciendo negocios de lo más variopintos. Resultado: donde hay dinero, hay problemas. Estas relaciones comerciales supongo que adquieren matices parecidos a los del mundo real. Desconozco si hay mucha conflictividad, pero no estaría nada mal apuntarse a jugar este veranito y ver cómo funciona.

Para los escépticos que lean esto, unos pequeños apuntes sobre este mundillo:

– la Universidad de Barcelona imparte clases;

– hay empresas de marketing dedicadas (Secuoyas, p.e.);

– la policía de Vancouver (Canadá) lo utiliza para reclutar aspirantes;

– Bershka, del grupo Inditex, tiene tienda;

¿Habrá que especializarse en derecho del mundo virtual?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.