Algo sobre geolocalización

La geolocalización está de moda, no cabe duda alguna. La generalización de los teléfonos móviles con conexión a Internet nos ha  llevado a que tengamos en nuestras manos un instrumento que permite localizarnos con mucha facilidad a través de las redes sociales, o de servicios específicos de geolocalización, como Foursquare o Gowalla, que ya son otro tipo de redes sociales. Hace poco Facebook ha puesto en marcha su funcionalidad de geolocalización “Places” en Estados UnidosReino Unido y Japón, y dentro de poco sus más de 500 millones de usuarios “disfrutarán” de este servicio.

He puesto “disfrutarán” entre comillas ¿Es que es malo utilizar la geolocalización? Depende. He de confesar que me produce bastante estupefacción la afición de los usuarios a revelar su posición y actividades, y más cuando cualquier persona puede acceder a éstas… ¿recordáis aquella canción de Objetivo Birmania, “los amigos de mis amigas, son mis amigos…”? Pues eso, que cualquiera puede acceder a esa información con facilidad. Resulta que nos convertimos automáticamente en objetivo localizado para cualquiera que conozca esa información. Y los habrá que la  usen para bien, como los habrá que la usen para mal. Un apunte inquietante: daros una vuelta por la web de Please Rob Me, y comprobaréis qué fácil es.

Con esto del “over-sharing” han de estar encantadas las empresas de marketing directo. Compartir más información de la necesaria se ha convertido en el deporte nacional de los adictos a la tecnología, y ya resulta normal en los adolescentes, así que se dispone de cantidades enormes de información muy fiable sobre preferencias de los usuarios. Y en tiempo real. El siguiente paso es enlazar esa disponibilidad con ofertas también en tiempo real, de negocios cercanos al usuario, y dejando atrás el “emailing”, que no tardará en quedar como algo casi prehistórico, o un complemento de las nuevas formas de dirigirse al “target”. La oferta exacta, en el momento y LUGAR adecuados. Una delicia.

Este mismo pasado fin de semana Twitter me ofreció añadir geo-ubicación a mis “twits” con un aviso la mar de simpático:

 GeolocalizacionTwitter

Bien, aparte la incitación a “sobre-compartir” que contiene, hay que ver más allá. Historial de ubicaciones. Twitter va a guardar un historial de los lugares por donde me muevo, la hora en la que estoy en ellos, y lo que hago. Contado por mí. Antes, era la empresa la que tenía que invertir esfuerzo y dinero en conocerme, en tener algún dato que otro para poder hacer un perfil mío y adecuar sus ofertas a mis preferencias. Ahora no. Ahora soy yo mismo el que le voy haciendo el perfil en tiempo real… ¡y además estoy contento de hacerlo! El giro que está dando el asunto es digno de estudio, ¿no os parece?

Las empresas ya están tomando nota y preparando sus esquemas para ello. La última de la que tengo constancia, Apple. Aprovechó el lanzamiento del Iphone 4 para hacer un imperceptible cambio en su política de privacidad, donde en el apartado “Recogida y tratamiento de datos de carácter no personal” avisa de lo siguiente:

Apple también lleva a cabo la recogida de datos de carácter no personal − datos en un formato que impide que sean asociados directamente con una persona determinada. Podremos recoger, tratar, transferir y divulgar datos de carácter no personal para cualquier fin. Estos son algunos ejemplos de las categorías de datos de carácter no personal que podrá recoger Apple y los fines para los que podremos llevar a cabo el tratamiento de los mismos:

  • Podremos recoger datos tales como profesión, idioma, código postal, código de área, Identificador Único de Dispositivo (Unique Device Identifier – UDID), ubicación y zona horaria en la que se utiliza un producto de Apple para conocer mejor la conducta de nuestros clientes y mejorar nuestros productos, servicios y anuncios publicitarios.

 Así que van a recoger la localización, el identificador único de mi Iphone y la hora, y además pueden utilizar esa información para cualquier propósito. Y eso son datos que considera “de carácter no personal”. Fantástico. Todo está bien preparado para emplear los datos de geolocalización, que ellos consideran “no personales”, y poder traspasarlos a cualquier tercero interesado en ellos y usarlos para cualquier fin. Eso es seguridad y concreción en la información al usuario, sí señor. Hay que decir que Apple, tras la petición de la Ministra de Justicia alemana de que siguiera la política de transparencia de la que la empresa siempre se jacta, declaró que se permitiría  que los usuarios pudieran optar por que no se les recogieran estos datos y que no fueran cedidos a terceros… en Alemania.

A punto de cerrar este post, me entero de que la empresa Location Labs anunció ayer que los desarrolladores de aplicaciones pueden acceder a través de una API en la nube a los datos de geolocalización de más de 250 millones de usuarios de telefonía móvil en Estados Unidos, de los operadores AT&T, Verizon, T-Mobile y Sprin-Nextel. Podrán usar el servicio, llamado Universal Location Service, para multitud de propósitos.

Tras estas pinceladas, está claro que los que nos dedicamos a esto de la protección de datos tenemos un reto bastante interesante, y sobre todo, que se está abriendo un campo en el que las empresas han de tener muy, muy en cuenta nuestra disciplina ¿Dónde queda ahora con todo esto la legislación sobre conservación de datos y sus “datos para identificar la localización del equipo de comunicación móvil” ?…

Twitter y sus cambios

twitter-logo2Twitter lleva filtrando desde marzo todos los enlaces que ponemos en nuestros “twitts” alegando que se hace para la prevención y detección de “spam”, “phising” y demás lindezas. Y antes de finales de año va a disponer de un servicio propio de acortamiento de URLs propio (t.co), teniendo planificado filtrar cualquier enlace acortado, incluso los que provengan de aplicaciones de terceras empresas.

Esto es lo que cuenta la política de privacidad de Twitter sobre los enlaces que incluimos:

Enlaces:Twitter puede guardar rastro de como interactúas con enlaces en tus tweets redireccionando clicks o a través de otros medios. Hacemos esto para ayudar a mejorar nuestros servicios, incluyendo publicidad, y poder compartir estádisticas como cuántas veces fue presionado un enlace en particular

Hay que sumar que desde el 31 de agosto todas las aplicaciones que enlacen con Twitter funcionan con el estándar abierto de identificación Oauth. Estanoticia no está en el blog de Twitter en español, pero se puede encontrar en sublog en inglés. Con esta identificación, las empresas que desarrollan aplicaciones y las que se dediquen al marketing directo van a pasar a depender de Twitter en mayor medida, puesto que no tendrán acceso directo a las cuentas de los usuarios.

Si juntamos estos elementos, vemos que Twitter está cambiando sin lugar a dudas el modo en el que accedemos a su servicio, para sacar el máximo partido de la información que proporcionamos.

La FTC catalogó a Twitter en su última comparecencia ante el Senado de EE.UU. como una de las empresas que no han cumplido con una correcta política de privacidad para con sus usuarios, habiendo llegado a un aceptar los cargos de la FTC en junio, tras los fallos de seguridad que en enero permitieron el acceso a cuentas privadas de Twitter, entre las que se encontraba la de Obama.

Bynamite, gestión de perfiles y publicidad on-line

BynamiteLogoMientras buscaba información sobre la elaboración de perfiles de usuarios de Internet, he encontrado Bynamite, una pequeña “start-up” fundada por Ian Wilkes y Ginsu Yoon, antiguos trabajadores de Linden Lab (Second Life). El concepto del que han partido es muy interesante: quieren dar el control al usuario sobre su información de un modo muy sencillo, de tal forma que sepa en todo momento qué perfil está ofreciendo a los anunciantes. Partiendo de ese control, conciben la información personal como moneda de cambio, y creen que en un futuro este tipo de perfiles puede servir para realizar transacciones entre usuarios y anunciantes, como por ejemplo, descuentos a la hora de adquirir un producto o servicio si el usuario ofrece acceso a su perfil. No es que sea un concepto nuevo, ya que todo el mercado de los datos en Internet se basa en él, sino que otorga cierto equilibrio a esta relación, y da la posibilidad de que el usuario pueda controlar cuánto y qué es lo que ofrece. No olvidemos que la mayoría de los servicios gratuitos de los que disfrutamos lo son a cambio de ser objetivo de publicidad: la misma AEPD, enuna resolución de archivo sobre la publicidad contextual en Gmail, dejó claro que “el precio del servicio que paga el usuario es autorizar el tratamiento de sus datos personales para recibir publicidad”.

Esta aplicación es de momento una extensión para los navegadores Chrome y Firefox, y si la instalamos nos permite, sin bloquear la publicidad, conocer qué perfil estamos construyendo y mostrando a los anunciantes con un formato de mapa web:

BynamiteMap

Nos notifica regularmente sobre qué preferencias se van añadiendo, y podemos eliminar con un “clic” las que no nos interesen, ofreciendo así una imagen más fiel de nuestros gustos para no ser objetivo de anuncios sobre productos y servicios poco atractivos. También podemos sumar más preferencias. Google fue pionero en este sentido con su Centro de Privacidad y la posibilidad de gestionar desde éste nuestras preferencias sobre los anuncios que nos muestra, pero Bynamite nos puede llegar a ahorrar la gestión de las preferencias en todas y cada una de las diferentes páginas web que utilicemos…

Ni qué decir tiene que para las empresas anunciantes esto podría suponer una revolución: es el usuario quien decide qué tipo de anuncios quiere ver, se segmenta él mismo y a plena conciencia. Con esto aumentaría el retorno de la inversión en publicidad a buen seguro, puesto que las campañas tendrían más eficacia.

Ahora una pequeña reflexión: ¿qué tal si los dueños de Bynamite le dieran un pequeño giro para adaptarlo a la nueva regulación europea de las “cookies”? Podrían poner en manos de los anunciantes y de los usuarios un magnífico instrumento con el que todos saldrían ganando, y se cumpliría la “estricta” normativa. Desde hace bastantes meses el sector de la publicidad on-line sabe que tiene que adaptar su modo de trabajar a las nuevas exigencias de la Unión Europea, al haberse modificado la Directiva 2002/58/CE. El G29 ha dado suopinión sobre el asunto, llegando incluso a afirmar que este cambio supone una oportunidad de innovación para las empresas implicadas. Sin embargo no hay movimientos para afrontar los cambios, sino lamentaciones y reproches, y no parece que haya mucha intención de cambio. El potencial en servicios relacionados con la gestión de la privacidad sí que lo están empezando a ver los que vienen llevando la iniciativa en innovación un tiempo: baste con leereste artículo del Wall Street Journal que explica que las empresas de capital riesgo empiezan a apostar por este tipo de soluciones.