Adobe espía tus hábitos de lectura desde su aplicación

AdobeDigEdLa penúltima de los “yankees”: el software gratuito de Adobe Digital Editions almacena cada documento que añades a tu biblioteca, te hace un seguimiento, y envía los datos a la empresa en claro, en abierto, de tal modo que cualquiera que los intercepte puede tener conocimiento de tus actividades. Volvemos a lo de siempre: ¿a quién demonios le importa si me estoy leyendo El Quijote o las 50 sombras de Grey? Esta es una de las ocasiones donde los habrá que digan que no tienen nada que ocultar, y que les da lo mismo, porque total, se trata de hábitos de lectura, cosa “poco importante”.

La noticia aparece por primera vez en el blog The Digital Reader, donde se afirma que la “app” de Adobe envía todos los datos a sus servidores. Ponen a disposición las pruebas, un fichero donde se ve que están siguiendo a los usuarios, y otro donde se prueba que se indexa toda la colección de libros que se pone en la aplicación. También Ars Technica lo ha demostrado, usando las herramientas adecuadas.

Adobe respondió admitiendo que se recogen datos, pero sólo para validar las licencias de uso de los libros prestados, y que sólo se hace para controlar que no se está leyendo en otro dispositivo. Sin embargo, ¿para qué se recoge también el historial de lectura? ¿para qué se recogen y envían también los datos de los libros autopublicados o comprados por el usuario? Las condiciones de uso de Adobe Digital Editions no mencionan esta recogida de datos ni cuánto tiempo se guardan en los servidores de la empresa. Tan solo advierten de que envían la identificación del usuario y del dispositivo, la dirección IP para geolocalizarlo, el porcentaje que se lleva leído y cuánto tiempo se ha tardado en leer.

Parece que estuviéramos en una espiral donde las empresas se dedican a recoger todos los datos posibles de los usuarios, te vendan lo que te vendan, ya sea un lector electrónico, una canción de música o un coche. No se trata de que dejen de hacerlo, sino de que lo hagan bien, informándonos de qué datos se llevan, para qué, y sobre todo, dándonos opción a negarnos a ello.

Como curiosidad,  aquí os dejo la tabla de la EFF donde evalúan el grado de privacidad de los diferentes lectores electrónicos que hay en el mercado, que por cierto, tendrán que poner al día en lo que toca a Adobe.

Detenido por promocionar y vender software espía

EspíaA últimos de septiembre, el FBI detuvo en Los Ángeles a Hammad Akbar, el CEO de la empresa Invocode, acusándole de vender el software espía StealthGenie. La página web donde se promocionaba la aplicación ha sido cerrada temporalmente, pero ha quedado abierto su canal de YouTube, donde están disponibles varios vídeos que sirven para hacerse una idea de las características del programita. De entrada, el software es indetectable. Una vez instalado, permitía, entre otras cosas, hacer un seguimiento en tiempo real del sujeto que llevase el teléfono móvil, grabar sus conversaciones, mensajes de texto o “whatssapp”,  activar el micrófono del dispositivo y hasta marcar “zonas prohibidas” para recibir alertas si el individuo entraba en ellas.

Si nos vamos a su página web, es una empresa como otra cualquiera, dedicada a comercializar software diverso, entre el que se encuentran soluciones basadas en la geolocalización. Sin embargo, la promoción y venta de software espía no está admitida en USA.

Igual que pasa con las noticias en los periódicos, las opiniones de los usuarios suelen ser lo mejor, no tienen desperdicio. Desde padres controlando a sus hijos, hasta empresarios que controlan a sus trabajadores, pasando por parejas que pillan a su media naranja engañándoles:

La característica de grabación es la mejor. Así me enteré de que mi novio me engañaba. El teléfono actúa como un micrófono, y así descubrí que tenía otro teléfono secreto para hablar con la otra… Stealth Genie me ayudó a descrubir sus mentiras, y a patear su sucio culo

Nunca me había puesto a buscar herramientas de este tipo, pero resulta que hay bastantes en el mercado, como por ejemplo MySpy y MobiStealth. Eso sí, ninguna tiene condiciones de compra tan buenas como las que daba StealthGenie: si no quedabas satisfecho, te devolvían el doble de lo que habías pagado. Los planes que ofrecían partían de 16$ mensuales. No estaba nada mal.