Sé dónde vive tu gato

¿Qué información guarda una fotografía digital? ¿qué podemos llegar a conocer con ella? Mucho más de lo que podamos imaginar, porque cada fotografía está marcada con una información propia. Esos datos forman parte de su composición (metadatos), y están guardados en formato EXIF (EXchangeable Image File). Entre otros podemos encontrar el tipo de cámara con la que se hizo, la fecha, el tiempo de exposición… y hasta las coordenadas en las que se tomó.

El último experimento de Owen Mundy, programador y diseñador, es una demostración práctica sobre las implicaciones que tiene la fotografía digital en la privacidad. Ha creado la página web “Se dónde vive tu gato”, que ha escogido 1 millón de fotos de gatos que son públicas en Internet, y las ha colocado en un mapa utilizando la información sobre posicionamiento que ofrecen sus metadatos.

Cats

Ha utilizado las diferentes APIs que facilitan las webs de fotografías más populares, y un programa informático que corre en un “superordenador” de laFlorida Estate University. El acceso a las fotografías de Flickr, Twitpic,Instagram y otros servicios no le ha sido complicado, puesto que ha buscado fotografías con la etiqueta “gato”.

Igual que se ha hecho el experimento con gatos, puede hacerse con cualquier otro objeto, o personas en concreto. Y ojo, que la localización tiene una precisión estimada de 7,8 metros. Hay que pensarse muy bien qué información compartimos en Internet. El seguimiento de las personas y sus actividades está al alcance de cualquiera. Ya sabemos que se puede hacer con las fotos de gatos… lección aprendida.

Canvas fingerprinting: alternativa a las “cookies”

Fingerprint-150x150Un grupo de investigadores de la Universidad de la Lovaina (Gunes Acar, Christian Eubank, Esteven Englehardt, Marc Juárez y Claudia Díaz) y Arvind Narayanan, de la Universidad de Princeton, publicaron el 1 de julio el borrador de una investigación en la que se analizan tres tecnologías de seguimiento utilizadas por páginas web (The Web never forgets: persistent tracking mechanisms in the wild).

De las tres tecnologías analizadas, la más novedosa es la llamada “canvas fingerprinting”. Trabaja ordenándole al navegador que dibuje una imagen oculta, sin que el usuario sea consciente de ello. Cada dispositivo desde el que se navega dibuja esa imagen con ligeras diferencias, ya que sus características varían de uno a otro (software, fuentes, hora…). Luego esa imagen sirve para asignar a cada dispositivo un número único que le identifica.

El sistema fue desarrollado por la empresa AddThis y se empezó a probar a principios de año para reemplazar a las “cookies”. La empresa ha declarado que de momento sólo ha empleado los datos que ha recogido para investigación y desarrollo, y que si los usuarios instalan el complemento “AddThis opt-out”, no se hará seguimiento. En mi opinión, no parece la forma más correcta de hacerlo: por defecto te monitorizo, pero si no quieres que lo haga, instálate mi propio complemento contra ello.

Este sistema de seguimiento no puede bloquearse fácilmente con los controles estándar de los navegadores. Hay que utilizar bloqueadores específicos, como por ejemplo la extensión Chameleon, o NoScript. O navegar con TOR.

Reflexión extra: nos quejamos del nivel de la universidad española… pero, ¿dónde encontramos estudios de esta profundidad e interés? Tenemos que acudir a fuentes extranjeras. La universidad patria, en este campo, tiene sencillamente el nivel que demuestra: nulo o cercano a cero. Las causas ya las comenté hace un tiempo.