Análisis de datos de no usuarios de Gmail: Google paga 2,2 millones de dólares

Hace ya un tiempo conté cómo FACUA denunció a Google por escanear los contenidos de los correos tratados con Gmail para mostrar publicidad. La Agencia Española de Protección de Datos admitió que los anuncios mostrados sí que tenían relación con el contenido de los mensajes. Sin embargo no sancionó porque, a pesar de reconocer que la forma en la que Google informaba a los usuarios sobre el tratamiento de datos en Gmail era defectuosa, argumentaba que a fin de cuentas el usuario había dado el consentimiento para el tratamiento de sus datos a cambio del uso de la herramienta. Se trataba entonces de un acuerdo en el que el usuario pagaba de esta manera para poder utilizar Gmail, el típico intercambio “publicidad a cambio del correo”

Es corriente que los denunciantes sean los usuarios de los propios servicios, o asociaciones que los representan. Sin embargo, me ha parecido interesante la noticia que apareció la semana pasada en The Verge. En 2015, un particular, Daniel Matera, demandó a Google por analizar los contenidos de los correos electrónicos que intercambia con usuarios de Gmail para mostrar anuncios publicitarios, sin tener él ninguna cuenta de este servicio. Daniel no utilizaba Gmail, ni había dado permiso a Google para que hiciera ese tratamiento de la información. Para cerrar el asunto, Google ha llegado a un acuerdo por el que pagará 2,2 millones de dólares a los abogados que han llevado el caso, y 2.000$ a cada uno de sus representados.

Sí, ya se que es mucho dinero, pero en EE.UU. hay bastantes abogados que viven, y muy bien, de plantear este tipo de demandas colectivas. A lo mejor estamos a meses de que en la Unión Europea también se pueda vivir de esto, visto el Reglamento europeo de protección de datos… ¿no creéis?

Geofeedia: localización y análisis de social media en tiempo real

La semana pasada vimos qué era Crystal, la herramienta que permite analizar la personalidad tomando como base las publicaciones en Internet sobre un individuo. Hoy cuento qué es Geofeedia, un servicio de monitorización y análisis de publicaciones en social media y usuarios en tiempo real.

¿Cómo funciona? Puedes delimitar en el mapa un área, o indicar una dirección exacta, y tendrás de forma instantánea unos resultados geolocalizados de todos los impactos sociales de diversas redes, usuarios incluidos: fotografías en Instagram, “tuits”, vídeos… Utiliza los post y fotos de Twitter, Facebook, Instagram, Youtube, Picasa, y Flickr. Con todos, puedes elaborar informes, filtrar por palabras clave, e incluso mandarlos a tu CRM para asociarlos a potenciales clientes. Ahí es nada.

En el siguiente vídeo la empresa explica las características del servicio con algunos ejemplos:

La utilidad que tiene es indescriptible, y creo que tiene muchas posibilidades aún no descubiertas. Pensemos en las fuerzas y cuerpos de seguridad a la hora de enfrentarse con las modernas manifestaciones, donde una gran masa lleva el móvil en la mano y va retransmitiendo en directo sus acciones. En un periodista que quiere contar al segundo con qué información se está generando sobre un acontecimiento en una zona determinada. En una empresa que quiere hacer un seguimiento sobre qué se dice sobre un establecimiento propio o de la competencia que ha realizado una oferta…

Una de las características que me parecen más interesantes para las empresas es la integración con Salesforce, el gigante del CRM en línea. Geofeedia permite convertir “social data” en nuevas oportunidades de venta, en casos de soporte a clientes, o simplemente en información que añadir a la ficha del cliente para análisis.

Volvemos a los problemas de siempre: cuidado con estas colectas de datos de personas sin proporcionar información, que uno no puede recoger lo que le de la gana para hacer lo que quiera. Un ejemplo más de choque de una herramienta concebida en USA, que aprovecha todo lo disponible en Internet, con la normativa española, y por ende, la europea.

¿Estamos o no en desventaja competitiva?

Nuevas pistas

NewClues

Hace un año y medio que sigo el blog de Doc Searls. El post por el que llegué a él fue “Thoughts on privacy“, donde hace una exposición bastante interesante del estado de lo que llamamos privacidad. Doc es un conocido periodista, miembro del “Center for Information Technology and Society” de la Universidad de California. Su obra más conocida es el Manifiesto Cluetrain (1999), donde con otros autores hizo una descripción sobre qué era Internet entonces, y cómo evolucionaría, habiendo acertado en la mayoría de sus planteamientos.

Este mes ha publicado una revisión del Manifiesto. La ha llamado “New Clues”. Mucho más corta, ya que tiene 121 sentencias agrupadas en temáticas, se ocupa de hacer un repaso de los diferentes problemas a los que se en enfrenta la Red, y a proponer soluciones. De todas ellas, cómo no, una de las que más me ha interesado es la que habla sobre la privacidad:

Privacidad en una era de comadrejas

88. La privacidad personal está bien para quienes la quieren. Y todos trazamos la línea en alguna parte.

89. Pregunta, ¿cuánto tiempo crees que le llevó averiguar a la cultura pre-Web dónde dibujar las líneas? Respuesta, ¿qué edad tiene la cultura?

90. La Web apenas es adolescente. Estamos al principio, no al final, de la historia de la privacidad.

91. Solo podemos averiguar lo que significa ser privado una vez que averigüemos lo que significa ser social. Y apenas hemos comenzado a reinventarlo.

92. Los incentivos económicos y políticos para desnudarse son tan fuertes que sería más inteligente invertir en ropa interior de aluminio.

93. Los hackers nos metieron en esto, y los hackers tendrán que sacarnos.

Hay algún punto fuera de este grupo: “parad de reventar nuestras vidas para extraer datos que no os importan y que malinterpretáis” (58); “personalizar algo es espeluznante, es una señal de que no entendéis lo que significa ser una persona” (61). Para los interesados, no falta otra sobre espionaje y privacidad, donde dibuja las líneas generales en las que se mueven las relaciones de los gobiernos con los ciudadanos.

Doc está convencido de que la solución pasa por la tecnología (92, 93). Pero si la tecnología va a ser la solución a los problemas de privacidad, quien la maneje y disponga de ella tendrá todo en su mano, lo que nos conduce a hacernos la pregunta de siempre, al punto de inicio… qui custodiet custodes ipsos?