La funcionalidad de Facebook “encontrar amigos” plantea problemas legales

Aunque soy usuario de Facebook, nunca había reparado en la funcionalidad “Agregar contactos personales”. El mes pasado leí en Reuters que en Alemania un tribunal ha declarado que esta opción va contra su legislación de protección de datos y la considera una práctica de marketing engañosa… ¿por qué?

Para analizar el asunto no hay nada mejor que ver cómo funciona en la práctica. A continuación tenemos un resumen de qué ocurre cuando utilizamos la función, y qué información reciben nuestros amigos. Como veremos, se plantean bastantes dudas también si aplicamos la legislación española:

1º.- Facebook nos ofrece agregar a nuestros amigos, poniendo a nuestra disposición la conexión con algunos de los servicios de correo más conocidos, como Yahoo, Outlook o iCloud:

01.AgregarContactos

2º.- En un segundo paso, Facebook solicita autorización para acceder a los contactos que tengamos almacenados en la cuenta de correo. En mi caso, abrí una cuenta de Yahoo para hacer la prueba y sólo incluí una cuenta que también controlo para recibir la invitación:

02.InicioSesionFBconYahoo

3º.- Cuando Facebook ha accedido a los contactos, podrás seleccionar a quiénes invitar a utilizar la red social. Aquí aparece un primer detalle, bastante relevante: Facebook enviará tres correos electrónicos al “amigo”. Uno con la invitación inicial, y dos más para recordárselo:

03.InvitaAmigos

El invitado recibe un primer correo electrónico, enviado en nombre de Facebook, no de quien hace la invitación:

04.MensajeEnviadoxFB

Lo más relevante es que nos ofrecen cancelar nuestra “suscripción”, cuando nosotros no nos hemos inscrito en ninguna parte, sino que han recogido el correo electrónico porque se lo ha facilitado un tercero. Está claro que a priori recogen y almacenan tus datos sin tu consentimiento… ¿dónde te han pedido permiso? ¿dónde te han informado de qué datos guardan, para qué…?.

Si el amigo pulsa en “cancela tu suscripción”, se encuentra con que Facebook le ofrece dejar de recibir mensajes de correo electrónico de otros amigos a través de la red, pero el mensaje viene en su mayor parte en inglés (¡…!):

05.NoRecibirdeFB

Debiera estar redactado en español, ya que el usuario tiene como idioma principal ese idioma. La dirección dirección de correo electrónico quedará almacenada en una “lista negra” para que no te molesten más. No habría mayor problema, puesto que en nuestro ordenamiento están admitidas este tipo de listas a los solos efectos de evitar enviar comunicaciones publicitarias. Sin embargo, al estar en inglés, no se cumple con el requisito de informar adecuadamente al receptor de que está incluido en un fichero, su finalidad, etc.

Esta funcionalidad es legalmente idéntica a las campañas de marketing en las que se invita a alguien a incluir direcciones de correo electrónico de amigos para que reciban una promoción u oferta de cualquier producto o servicio. Ya lo comenté aquí en el año 2008, el típico “enviar a un amigo”, tal y como se ejecuta por la práctica totalidad de las empresas, es ilegal en España, y ya ha habido sanciones. Pero, ¿qué requisitos habría de tener una campaña de este tipo para que fuera legal? Lo trataré en un artículo posterior.

Después de montar en bicicleta, Esperanza Aguirre… ¡me invita a correr con ella!

EspeBici

Esperanza Aguirre se dio una vuelta ayer en bicicleta con Mariano por Madrid Río. Creo que no queda nadie por enterarse, ya que la colección de montajes ha sido digna de recopilación para sorna y pitorreo. Ahí la tenemos en una de las fotos de su Instagram…

Pero esta mañana me he enterado de que Esperanza no solo es ciclista, sino que también es corredora.

Sí, Esperanza Aguirre va a correr y me ha invitado a correr con ella. Qué detalle, de verdad.

Pero hay un problema: me ha escrito el Partido Popular de Madrid, y yo no tengo nada que ver con ellos. Aparte de colocar la correspondiente denuncia en la Agencia Española de Protección de Datos, les he pedido una explicación para que me cuenten de dónde demonios han sacado mi dirección de correo electrónico, y aunque ya lo tengo claro, quiero ver la contestación que me dan.

EmailEspe

A algún gaznápiro de ese partido se le ha ocurrido la brillante idea de enviar un correo electrónico con publicidad de esta carrera desde la cuenta (info@ppmadrid.es) a bastante gente que está incluida en un fichero que no es del Partido Popular de Madrid, y cuyo titular, cuando recogía los datos para apuntarse a carreras populares, ni nos ha contado que se iban a ceder ni a quién, ni cuando ha hecho la primera cesión tampoco nos ha informado.

Me da igual que se monte en bicicleta, se ponga en tanga, o que se vista de bombero como otro de los candidatos. Cada uno es libre de hacer lo que quiera una vez cada cuatro años. Pero lo que no me da igual es que vayan por ahí usando direcciones de correo sin permiso, y que haya empresas que se las faciliten, también sin permiso.

Crystal: análisis de perfiles al alcance de cualquiera

Crystal

Crystal es un software que se anuncia como “la mejora más importante para el correo electrónico desde el corrector ortográfico”. Han sido bastante modestos, porque se trata de una aplicación en línea que evalúa la personalidad haciendo un escaneo en Internet de las diversas “fuentes públicas” donde aparece información sobre alguien en concreto: redes sociales, publicaciones, fotografías… Te da información sobre el perfil general, y te dice cómo has de comunicarte con esa persona, ya sea escribiéndole un correo electrónico, hablando con ella e incluso en el trabajo.

Crystal tiene un complemento para analizar perfiles desde Linkedin, y otro que puede añadirse a Gmail y que te hace sugerencias cuando vas a escribir a una persona determinada. Te puedes registrar gratis, con posibilidad de contratar modalidades de pago que ofrecen más información, como analíticas de equipos y organizaciones, o analíticas para contratación, enseñanza y dirección. En la modalidad empresa se incluye analítica con integración de CRM.

Para saber cómo funciona, nada mejor que un ejemplo. He buscado un personaje bastante conocido y que tiene participación en las redes sociales, además de que hay bastante información publicada sobre él: Cristiano Ronaldo. Este es el perfil que Crystal ofrece al inicio:

CR71

CR7 es creativo, ambicioso, tiene visión de futuro, se distrae con facilidad y toma decisiones rápidas que pueden parecer impredecibles. Esto es el aperitivo. También nos da pautas sobre cómo debemos comportarnos cuando hablemos con él:

CR72

Usa un tono informal, no le aburras con cosas que haya oído ya… No sé la gracia que le podría hacer a Ancelotti la última frase, “no confíes en que siga instrucciones verbales específicas”.

Está claro que con la cantidad de información que los mismos usuarios publican sobre sí mismos, tarde o temprano aparecerían aplicaciones que pondrían en manos de cualquiera este tipo de análisis. Pero hay que tener en cuenta qué efectos van a tener en nuestra vida diaria… Basta con pensar algunos ejemplos de su potencial uso:

  • un departamento de recursos humanos que lo utilice a la hora de clasificar currículos de aspirantes a los puestos de trabajo que anuncia una empresa,
  • una aseguradora a la hora de decidir el riesgo que tiene un potencial cliente, antes de asegurarle o no,
  • un banco antes de conceder un crédito personal o empresarial a un individuo determinado,
  • o quitándole hierro al asunto, un ligue de fin de semana que quiere profundizar más en tu personalidad…

Un punto interesante es la combinación de herramientas como Crystal con un CRM social, que puede ser de lo más interesante. Por un lado, el CRM social dispondrá de los diferentes perfiles sociales de un cliente, permitiendo hacer un seguimiento de sus interacciones con nosotros. Y si le añadimos Crystal, también tendremos un análisis del comportamiento de ese cliente y recomendaciones sobre cómo gestionar nuestra relación con él.

Tengo claro que si una empresa desea utilizar este tipo de software, ha de informar al cliente de que va a hacerlo, puesto que implica la realización de perfiles. La información ha de ser clara, tenemos que explicar qué finalidades perseguimos con este tipo de tratamiento de datos, pero ¿cómo puede reaccionar un cliente al que se le diga algo parecido a “la empresa rastreará tus publicaciones en Internet, el uso que haces de las redes sociales, para clasificarte y ofecerte un servicio más personalizado”?

He escrito a esta empresa con una serie de cuestiones sobre protección de datos, para saber si las han tenido en cuenta. A la fecha no tengo respuesta, pero será bastante interesante conocer el planteamiento que tienen (o que no tienen) sobre la problemática que arrastra una aplicación así bajo la normativa europea.

Ahora, amigo lector, ya puedes ir a registrarte para comprobar cómo son los perfiles de tu jefe, compañeros… ¡y el tuyo propio, cómo no!